El anti-ídolo. Ensayo y crítica sobre los ídolos contemporáneos.

Creado: 31/1/2012 | Modificado: 17/6/2014 2151 visitas | Ver todas Añadir comentario



 

Ídolos. Falta de educación. Despilfarros y caprichos de los ídolos.
 
El problema derivado de alimentar con tantos recursos a muchos de estos galanes de lo intrascendente, es que un importante porcentaje de ellos carece de la suficiente lucidez para gestionarlos. Sí seguramente la suficiente osadía como para pretender que sus despilfarros van a durar para siempre.

Y así tenemos día tras día historias increíbles de jugadores de baloncesto, púgiles, actores, cantantes, u otros deportistas de alto nivel arruinados pocos años después de haber engrosado sus cuentas corrientes con cifras de seis o más ceros.

Sin apenas hacer un esfuerzo de investigación y únicamente haciendo alusión a afamados deportistas me vendrían muchos nombres a la memoria: Scottie Pippen, Evander Holyfield, Mike Tyson, Julius Erving, Paul Gascoigne, John Daly, etc. También podríamos mencionar a otros famosos que tiraron parte de su fortuna por el desagüe a base de lucir comportamientos arrogantes y estrafalarios, esnifar drogas, acumular parejas sexuales (para luego acabar desangrado con divorcios millonarios), o hacer acopio de los caprichos más caros. Descontrol absoluto. Despilfarro de un dinero, dicen, “merecidamente ganado”. Merecidamente ganado…y merecidamente dilapidado.

En la NBA, por ejemplo, hoy en día se ofrecen cursos a los nuevos integrantes de la liga profesional para adiestrarles en la gestión de su patrimonio. Esta iniciativa es de fácil comprensión: la ruinosa situación monetaria de decenas de ex -baloncestistas otrora estrellas de esta liga profesional avergüenza a la asociación del tal modo que esta medida se antojaba urgente y necesaria(1)(2) .

(1)
Para ellos una simple advertencia: no os compréis cinco cochazos, con 2 ó 3 es suficiente, que ya salidos del concesionario se han devaluado cerca del 50% (seguros e impuestos de circulación aparte)
 

(2) La ruina de los jugadores de la NBA

Un representante de la Asociación de Jugadores de la NBA acudió a Toronto para impartir una conferencia sobre cuestiones financieras a la plantilla de los Raptors. En esa conversación salió a relucir un dato espeluznante. El 60% de los jugadores de la Liga está arruinado cinco años después de concluir su carrera profesional, algo increíble si se tiene en cuenta que el salario medio en esta competición es de seis millones de dólares anuales. Roy Hinson, ex jugador de la NBA y perteneciente a esa misma asociación, cree que ese porcentaje puede ser algo exagerado, pero reconoce que "es cierto que hay mucha gente que pasa apuros serios cinco años después de colgar la camiseta. El problema es que hay jugadores que tienen muchos coches, muchas mansiones, cuidan de sus familias, de sus amigos... y llega un momento en el que los cheques dejan de llegar".

Sin embargo, hay jugadores en activo como Jason Kapono que sí que se creen esos porcentajes. "He visto a jugadores de la NBA que tienen dos coches distintos para conducir cada día. Sí, 14 coches. ¡Es absurdo! Puedes tener una familia numerosa, pero ¿14 coches?", se pregunta el tirador de los Raptors, al tiempo que añade que "muchos jugadores tienen problemas porque quieren que todo el mundo que les rodea tenga el mismo nivel de vida que ellos. Entran en un círculo vicioso. A uno de esos amigos le compras una mansión y acto seguido te dirá que, con esa casa, necesita un coche de lujo. Cuando lo tenga pedirá ropa cara, dinero para ir a los mejores restaurantes... Es el efecto bola de nieve. Yo he visto muchos casos de estos".


(2) Aconsejo la lectura de este demoledor artículo:
 http://noticiasinteresantesenlaweb.blogspot.com/2008/02/la-ruina-de-los-jugadores-de-la-nba.html

 
(2) El 50% de futbolistas europeos se arruina a los 2 años de dejar el deporte

La mitad de los futbolistas europeos, a pesar de ganar mucho dinero durante su etapa profesional, acaban arruinados. Cristiano Ronaldo y Leo Messi manejan fortunas millonarias gracias a sus contratos deportivos y de imagen. Unas cifras mareantes con las que cuesta imaginar que algún día acaben arruinados. Según la consultora Schips Finanz, el 50% de los futbolistas de las ligas europeas se arruina al poco de abandonar el deporte.

Un treinta por ciento de los jugadores en las ligas europeas están arruinados y un 50 por ciento lo estarán para cuando termine su carrera. Así lo cree el director de la consultora alemana Schips Finanz en declaraciones recogidas por el semanario alemán Sport Bild.

Desde su experiencia en el asesoramiento a jugadores, apunta a que los futbolistas mantienen un nivel de vida demasiado alto y no saben dónde tienen que invertir. También apunta a las novias de los futbolistas y a los malos consejos que escuchan, muchas veces, en el propio club.

En ello incide el responsable de la asesoría Star&Friends, Lars Wilhem Baumgarten, que en declaraciones al diario sostiene que los peores negocios se hacen en los vestuarios. Los jugadores, alerta, terminan invirtiendo en fondos de alto riesgo o negocios inmobiliarios que no necesitan y que terminan beneficiando económicamente sólo a quienes se lo vendieron.

El semanario recoge ejemplos de jugadores que terminaron prácticamente en la ruina por errar en sus inversiones y despilfarrar el dinero que ganaron. Cita el caso de Sammy Sané, jugador de la Bundesliga, que explica que perdió 150.000 euros en una inversión equivocada y cuenta que conoce de muchos casos de jugadores que ahora no tienen nada. Él, en la actualidad, vive con 1.500 euros al mes, unos ingresos muy alejados de los que disfrutaba como jugador. También hablan de Günter Breitzke, ex jugador del Borussia Dortmund. Dicen de él que hasta su retirada era el típico jugador con grandes coches y ropa cara. Ahora vive del subsidio que pagan en Alemania a parados de larga duración y personas sin ingresos.

Otro problema al que se enfrentan los jugadores es a las peticiones de dinero de supuestos familiares. Citan el caso de Nelson Valdez, que llegó a enviar a su tierra natal, Paraguay, un millón de euros. Cuentan que le llamaban desde allí personas que decían ser sus primos y reclamaban su ayuda.

El diario cuenta casos más recientes, como los de los brasileños Ailton y Marcelinho. Ailton, que fue campeón alemán con el Werder Bremen y que en sus épocas de éxito llegó a gastar 100.000 euros mensuales en ropa, está, según Sport Bild, al borde del colapso financiero. Y de Marcelinho se dice que ya no puede pagar las cuentas que le llegan en Brasil.

Si en Europa la estimación es que le ocurre al 50% de los deportistas, en EEUU la situación de los ex-deportistas cuando se retiran es todavía más alarmante.

Según la misma consultora, el 78% de los jugadores de la NFL (la liga estadounidense de fútbol americano) lo han perdido todo sólo dos años después de su retirada. En el caso de la NBA, esto le ocurre al 60% de los deportistas a los cinco años de abandonar las canchas.

Las razones para que acaben en la ruina son de lo más variopintas. Algunos son mal asesorados sobre sus inversiones, muchos acaban en divorcios millonarios, los agentes y representantes firman comisiones muy por encima de lo estipulado, los costes médicos son altos en muchos de los deportistas que se retiran con lesiones crónicas.

Esta situación se ha puesto más de relevancia tras la emisión en EEUU (en la cadena deportiva ESPN) del documental ‘Broke’ (Arruinado), en el que se deja muy claro lo que no se debe hacer para gestionar de forma adecuada el dinero. Es un manual de malas prácticas financieras.


Fuente:
 http://www.grada360.com/futbol/ligas-europeas/20121031/futbolistas-europeos-arruina-dejar-201210311210-g3.html
y http://www.libertaddigital.com/deportes/la-mitad-de-los-futbolistas-en-activo-terminaran-arruinados-1276413507/


Estas insulsas calamidades optarán en muchos casos por ofrecerles sus fortunas a vendedores de marcas de coches prestigiosas para inaugurar con honores la devaluación de su fortuna. Más tarde, y sin ápice de reflexión, se les antojará la adquisición de viviendas de miles de metros cuadrados con 10 o 20 retretes aptos incluso para el regocijo de sus mascotas. No contentos con eso se sumergirán como buceadores inexpertos en las aguas turbulentas de las apuestas sin freno, los lujos más refinados, las fiestas más ostentosas, y en menor medida prestarán atención a proyectos de caridad o inversiones constructivas. Veamos en los siguientes párrafos algunas de las gracias y donaires de estos señores y señoras tan “admirables”.

Según podemos leer en el blog de Fitness and Business:

(3) Hace poco Charles Barkley reconoció haber perdido 10 millones de dólares apostando, con “picos” de locura como dejarse dos millones y medio en el “blackjack” en apenas seis horas. Hoy, como premio a su "original" personalidad, ejerce de comentarista para afamadas estaciones de televisión.

Si seguimos con la NBA, el caso más escandaloso de jugador en bancarrota es Scottie Pippen. El alero, compañero precisamente de Caffey en los 90, es uno de los 50 mejores jugadores de la historia, pero lo perdió casi todo. Y es que la Liga profesional de baloncesto, a pesar de sus cursos de formación financiera, es una mina de ruinas: según un artículo publicado por el 'Toronto Star' el año pasado, cerca del 60% de los jugadores habrán perdido la mayoría de su dinero cinco años después de haberse retirado. Jason Kapono, jugador de los Raptors, afirmaba conocer a jugadores "con 14 coches"
El noble arte es uno de los deportes mejor pagados, pero los púgiles no son los mejores administrando sus ganancias. Dos de los grandes iconos de los 80 y los 90, Mike Tyson y Evander Holyfield, acabaron arruinados. Mike Tyson gastaba 8.000 al año en alimentar a sus mascotas, dos tigres de bengala. El 'Terror del Garden' coleccionó 300 millones de dólares en ganancias a lo largo de su carrera, pero los fue perdiendo en muchos episodios. Acusó al promotor Don King de haberle estafado 100 millones (el juicio se resolvió en un acuerdo extrajudicial por 14 millones para 'Iron Mike') y gastó otros nueve entre 1995 y 1997 en los abogados que llevaron su divorcio. Sin embargo, es evidente que desperdiciar tanto dinero es imposible si no se cometen locuras como las de Tyson: se gastó 400.000 en una fiesta de cumpleaños y 8.000 al año en alimentar a sus mascotas, dos tigres de bengala. En 2003, Tyson debía 27 millones.
Su rival en la famosa pelea del mordisco, Evander Holyfield, también acabó arruinado. Su regreso contra Nikolai Valuev frenó la sangría económica que sufría.

Otros casos menos conocidos en el boxeo son los de grandes campeones como el inglés Chris Eubank, el peso medio que sepultó 35 millones de libras en extravagancias como comprar un camión de 75.000 libras que se hizo llevar desde los Estados Unidos.
Riddick Bowe, campeón mundial de los pesados en 1992 (ganó a Holyfield), también lo perdió todo, hasta la cabeza. En 1998 secuestró a su ex mujer y a sus hijos y pasó 17 meses en la cárcel. Su situación financiera también cayó en picado: tenía denuncias contra él pidiéndole más de cinco millones de dólares.

Dentro del mundo de la música, el rapero M.C. Hammer ganó 30 millones de dólares con tan solo un éxito, su canción “U can´t touch this”. Cuando llegó a la cúspide contaba con una mansión de 12 millones de dólares, 17 automóviles de lujo y 250 empleados.  En 1996 después de una serie de episodios lamentables se declaró en bancarrota: debía 13.7 millones de dólares. Otras estrellas caídas en desgracia son Andy Gibb, que tras llegar a ser junto con sus dos hermanos, Barry y Robin (de los Bee Gees), una de las figuras más emblemáticas de los 70, murió en la penuria financiera en 1988.

(3)
Fuente (despilfarros): http://fitnessandbusiness.blogspot.com/2010_10_01_archive.html

Caprichos de famosos

Recuerdo haber leído en un libro que versaba sobre historias de Hollywood y sus estrellas, que una de ellas, de nombre muy popular en los 90, posee una casa en propiedad donde guarda con cariño miles de muñecas. Otros se bañan o se lavan el pelo con agua marca “Evian” (que ya de por sí es cara para beber). Los Beckham pagaron cerca de 2000 dólares para que un desconocido abriera sus propios regalos de navidad. A Shakira le gusta beber en pajita para no estropear sus bonitos labios. El rapero P. Diddy tuvo el antojo de cerrar un club de strip-tease para gozarlo él solito. La gracia le costó varios millones de dólares. Una propina.

En Bogotá Jennifer López y Marc Anthony clausuraron un centro comercial al público para poder campar a su aire los dos tortolitos. En Inglaterra, la actriz no tuvo reparo en contratar un convoy de limusinas para que la llevaran a ¡a dos manzanas del hotel!. También me cuenta un duende que la actriz, de curvas sensuales, utiliza la crema "La Mer", un producto tan caro como para pagar más de 1000 dólares por bote. Una bagatela para esta chica supermillonaria. Marc Anthony, el cantante de música latina le regaló unas sandalias con un valor superior a 25.000 dólares. Nada comparado con los dispendios de su anterior pareja, Ben Affleck que le ofrendó con varios automóviles de lujo como Ferrari, Rolls Royce. Eso sí, Marc se portó como todo un caballero, para el anillo de boda tuvo que rascarse el bolsillo y desprenderse de medio millón de dólares.

Cambiando de famoso, en Perú aún recuerdan la pesadez de los caprichos de la vocalista Paulina Rubio. Su lista de peticiones, por extensa, supuso un verdadero dolor de cabeza para los hoteleros: agua mineral en tres temperaturas distintas, sushi de del mejor catering de Miami, vitaminas azucaradas y toallas blancas perfumadas. No se queda atrás, Paris Hilton y su "odisea" carcelaria, que ha costado a los contribuyentes estadounidenses más de 1000 dólares por día, diez veces más que la estancia de cualquier preso normal. Eso sin contar sus caprichos dietarios como magdalenas de moras, caramelos de toffee, salsa de soja, cereales, sopa de sobre, café o ponche de fruta. Joaquín Cortés por su parte se pirra por los tulipanes blancos, velas, incienso, caviar y suhi preparados en su camerino bajo contrato durante sus actuaciones. Madonna estrena inodoros en el cuarto de baño, no basta con que estén como los chorros del oro. En otros aspectos de su vida, la "ambición rubia" también se las trae: le pidió al mismísimo Papa que bautizase a su hija.

Mariah Carey y su perrita les gusta bañarse en una bañera llena de agua mineral francesa. Victoria Bechkam puede gastarse más en ropa en una tarde que la mayoría de mortales en toda su vida. El armario de esta señora debe de tener la longitud de la muralla china.

Podríamos seguir y seguir hasta el infinito relatando caprichos de nuestros bienamados y maniáticos amuletos de la suerte, con el anterior y escueto resumen pueden hacerse una idea.

Algunas frases célebres de famosos:
En cuanto a algunas de sus imponentes comentarios rescatamos algunos de varias páginas web:

Cada vez que veo en la tele a esos pobres niños hambriento del mundo, no puedo sino llorar. Quiero decir que me encantaría estar tan delgada; pero no con todas esas moscas y la muerte y todo eso.
Mariah Carey.
Nunca he querido ir a Japón. Sencillamente porque no como pescado. Y sé que el pescado es muy popular por África.
Britney Spears,
Fumar mata. Si mueres, pierdes una parte muy importante de tu vida.
Brooke Shields
No he cometido ningún delito. Lo que hice fue no cumplir con la ley.
Jennifer López
No es la contaminación la que está dañando el medio ambiente. Son las impurezas que hay en nuestro aire y en nuestra agua las que lo están haciendo.
Pamela Anderson.

He elegido unas pocas citas para que se hagan una idea de la idiosincrasia de algunos de estos glamorosos personajes. Se podría preparar un ensayo ciertamente voluminoso relatando los extravagancias y anhelos ridículos de esta clase privilegiada. Habría que darles de comer aparte.

Seguramente se podría habilitar un museo entero para albergar miles de libros con los cientos de millones de idioteces, tonterías y mamarrachada que pronuncian o han pronunciado todas estas maravillosos y venerados especímenes humanos. Incluso eligiendo cuidadosamente a uno solo de este excéntrico y endiosado gremio creo que podríamos confeccionar un más que interesante y sorprendente texto.

Si se dan cuenta, hemos regalado cientos de millones de dólares (o euros) a estos “adorables pimpollos” para que ellos en un acto de ilimitada vanidad los hayan dilapidado de maneras tan absurdas que ni el más egregio guionista hollywoodiense en su día más inspirado acto podría maquinar. Consecuencias: ¿manifestaciones de reprobación? ¿censura generalizada? Ni mucho menos, al contrario, los vamos, con seguridad, a encumbrar todavía más si cabe. Se lo merecen. A mayores excentricidades y despilfarros, mayor admiración por parte de las masas atolondradas. ¿Tan tristes, lamentable y aburrida es nuestra vida que preferimos recoger las migajas que nos arrojan estas pseudodivinidades como señuelo para que sigamos su camino antes que esforzarnos en construir una identidad propia?
La respuesta es un abrumador y rotundo sí.
Como diría un aficionado cualquiera:
 "¡Es que es el mejor metiendo un balón en una canasta! ¡Se lo merece todo! ¡Es un dios!"


Les aconsejo reflexionen sobre el párrafo siguiente:

El capitalismo es un curioso sistema de regulación económica donde se enseña a sus componentes a ofrecer buena parte de su dinero a quienes disponen de él en abundancia y a idolatrar a aquellos personajes que menos se preocupan de ellos. Por si esto no fuera suficiente, el sistema obliga por norma a desdeñar a los menos potentados y a todo individuo que les induzca a reflexionar sobre cómo eludir las trampas de este maquiavélico sistema de pautas y ordenanzas.

El lógico final de este pérfido proceso es que llega un momento en que unos cuatro tienen mucho o muchísimo y cientos de millones tienen poco o nada. En ese momento aquellos que tienen muy poco o nada se quejan amargamente a los otros, a quienes por cierto se han pasado media vida enriqueciendo, con el fin de que se les devuelva una parte del patrimonio entregado o que, al menos, procuren unas reglas de reparto más equitativas y que favorezcan a los menos afortunados. El caso es que este colectivo de mandamases, cuyo egoísmo y afán materialista es y era conocido con anterioridad, lógicamente no transige. La cosa, como no podía ser de otra manera, acaba para la la gente de a pie en lloros y pataletas, o en otras palabras, en crisis, pancartas y manifestaciones(4)

Lo curioso es que los procesos adjuntos a este régimen tan prosaico se repiten y se retroalimentan día tras día, la mayoría de gente de a pie sigue patrocinando el mismo amañado juego e imitando a sus adláteres o ricachones representantes con la esperanza (por supuesto fraudulenta) que la utopía de una gran riqueza funcionará como el genio de la lámpara y les aportará la tan ansiada felicidad. No importa el hecho de que en millones de casos la respuesta se aleje de tal pretendida realidad, el individuo, instruido de manera sectaria e inhabilitado para pensar con criterio, seguirá porfiando por obtener la zanahoria más grande y reverenciando de forma masoquista a los mismos ídolos y personajes que sostienen y representan a este gran casino de luces, donde los únicos galardonados con la bola ganadora son apenas un mínimo porcentaje.

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. No es cierto en absoluto. El ser humano es el único animal que busca conscientemente la piedra más gorda para darse de cabeza contra ella. Luego le echa la culpa al sujeto que puso la piedra en su camino... o a la propia piedra. Nunca a él mismo.

En suma, que parece buscarse el fracaso día tras día.
Un consejo de lo más útil: léanse un libro de los de mi bibliografía.

(4) Y yo llevándome las manos a la cabeza en un gesto de estupefacción.



Fuentes:
http://www.marca.com/2009/01/28/mas_deportes/otros_deportes/1233147702.html
http://www.univision.com/content/content.jhtml?cid=353097
http://entretenimiento.univision.com/lo-ultimo/noticias/article/2008-01-04/caprichos-de-los-famosos






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