El adolescente y el ídolo

Creado: 27/6/2012 | Modificado: 5/7/2012 1479 visitas | Ver todas Añadir comentario



El adolescente y el ídolo. Parte segunda.
 

Consejos.

Ya seas adolescente, joven o adulto, hazme caso, si te ves con capacidad y suficiencia para reflexionar sobre la vida, el amor o sobre problemas humanos probablemente ya estés en condiciones de desprenderte de la negativa influencia de la mayoría de tipos que salen por la tele. Para ello te aconsejo le eches un vistazo a los libros de mi bibliografía. Te serán de gran ayuda. Eso sí, no esperes al menos al principio, que nadie te reconozca ese talento. Eres demasiado valioso y afortunado para que feliciten por ello. Es más seguramente, notes que si empieces a "pensar demasiado" y defender ideas divergentes, te hagan bastante la puñeta y te lancen una ráfaga de "no-se-puedes" que lapiden tus iniciativas por escapar del "redil", por diferenciarte de la media. Te lo digo yo.

A mí nadie NUNCA me advirtió que yo podía aspirar a muchísimo más que a un simple trabajo y una vida normal y corriente. Todo y todos parecían encauzarme por el mismo camino: el de la formación especialista para encontrar un empleo y poco más. Nadie y nunca son las palabras que mejor describen la ayuda que he recibido para quebrantar ese fatídico círculo vicioso. Quédate con estas palabras: NADIE y NUNCA. Pero ahora, superados esos escollos, ya no me importa: ya he conseguido vomitar buena parte de las enseñanzas digeridas con los años(4). Y ni un trillón de euros invertidos en deseducarme (televisión, ídolos...) podrán hacerme mella de nuevo. Y ni hace falta decir que mi autoestima y mi carácter se ha multiplicado en un factor impresionante. La consecuencia es más que obvia, aparte de confiar en las enseñanzas de grandes profesores (véase mi bibliografía), he dejado de dilapidar mi precioso tiempo en actividades inútiles o que no me sirven para crecer ya sea económica, física o espiritualmente.
 

¿Tienes más de 18 años? ¿Te consideras ya una persona adulta y que pretende valerse por sí misma? Entonces un consejo te voy a dar: no esperes gran cosa de esta sociedad en cuanto a su programa de estudios. Como te he dicho, la instrucción regulada sólo pretende la generación de lo que yo llamo individuos-tornillo, tipos que ocupan un pequeñisimo espacio en la maquinaria social que adolecen de una precaria inteligencia emocional. A partir de hoy la parte de tu cometido vital será emprender la tarea de autoeducarte. Debes ser autodidacta, empezar a formularte preguntas existenciales y tratar de resolverlas (te aconsejo los libros de mi bibliografía como estímulo y guía). Tú eres la respuesta a tu futuro y al dilema de tu propia vida. No esperes que los demás realicen el trabajo de motivarte o empujarte a la acción. Eres tú el que debes aprender a sacarte las castañas del fuego. Es tu vida la que está en juego. Si así lo haces, un futuro inmenso te espera por delante. ¿Estás dispuesto a reflexionar, pensar y luchar por grandes ideales o eres un pobre, miedoso y timorato sujeto que todavía se alimenta de triunfos prestados? ¿Quién eres en realidad? Yo te lo diré, eres un ser humano con un enorme poder interior. ¡Aprende a desatar esa fuerza descomunal y supera a todos tus ídolos!


No te dejes embaucar por esta cultura para mentecatos, no te otorgará el valor como individuo que mereces y además te escamoteará la posibilidad de hacerte partícipe de pensamientos asombrosos. Protégete de esa incesante "radiación homogeneizadora de cerebros". Tú eres un tipo especial, único e irrepetible, reclama el infinito como un regalo para ti e interroga a todo el mundo para que te acerque a sus orillas. Repito, si te consideras un joven medianamente inteligente y con un mínimo ápice de rebeldía, no te dejes enredar por esta maquinaria soez que pretende forjar individuos con pensamientos uniformes para que se postren ante el poder establecido sin ofrecer resistencia. Rebélate. Hazlo pacíficamente, con inteligencia, pero rebélate.

La libertad es más que una simple concepto filosófico y el éxito va más allá de amasar capital o coleccionar parejas sexuales, abarcar ideas de esa magnitud te llevará a alcanzar un elevado estado de la conciencia, y tamaño reto supone una legítima aspiración propia de individuos extraordinarios... aquellos que no se dejan someter y analizan la veracidad de toda creencia o la legitimidad de cualquier ídolo, divino o humano. Y, sinceramente, teniendo en cuenta el hilarante nivel ético e intelectual de los que nos reinan, más te vale, no hacer ni puto caso de las tonterías que escucharás noche y día en los medios audiovisuales, corres el riesgo de acabar "agilipollado".

Sé partícipe de las enseñanzas de la cultura del enfrentamiento y jamás te sentirás empequeñecido por ninguno de los ídolos televisivos.

Son ellos, los ídolos, los que deben situarse en un nivel inferior. Léete unos pocos libros de los de mi bibliografía y lo entenderás.

Tú, chaval(a), siguiendo los dictámenes de la cultura del enfrentamiento adquirirás ideas más elevadas que aquellas que toman como centro neurálgico a una pelota (y similares). Quizás debería ser ese al que admiras el que se pusiera a la cola para pedirte un autógrafo a ti. No dejes que te tomen el pelo. Hay valores y creencias con tanto peso específico como para reducir a tanto famoso de medio pelo a LA NADA. Y como parece que nadie se atreve a decírtelo, pues habré de hacerlo yo. Es (medianamente) admirable luchar por alcanzar el nivel y el prestigio de un Nadal, un Gasol o un Jorge Lorenzo (5) pero in-fi-ni-ta-men-te más loable tener la intención de poner en entredicho esa ridícula supremacía. En otras palabras, porfiar por ser más grande que ellos.  Y la única manera de acometer esta ambiciosa conspiración pasa por profesar, luchar y defender ideales con mil veces más envergadura y valor específico, lo cual, aunque parezca mentira, dados los ejemplos mencionados no es excesivamente complicado. Nada complicado. Otra cosa es ser digno garante, portador y defensor de esos valores que nos elevan como seres humanos de la más noble condición y que garantizan una larga existencia de nuestra especie. Esa es otra historia.

 (5) Aunque incluso esto lo pongo en seria duda ya que ellos parte esencial de ese colosal entramado mediático desestabilizador cuyo fin es desviar las miradas de millones de personas hacia los juegos y el espectáculo, permitiendo su gigantesco crecimiento y continua retroalimentación y preponderancia a base de denigrar otros pensamientos e ideas de mayor calado. Lógicamente para que ellos sean tan ampulosamente recompensados otros deben ser denostados o ignorados de un modo inversamente proporcional aun a pesar de defender ideales con más sustancia. Es decir, en modo alguno propician un cambio de mentalidad ni por tanto una mejora de la salud emocional del individuo medio que seguirá regocijándose de manera fugaz con los triunfos de otros, triunfos que a la largan no propician una mejora global de la sociedad ni mayor crecimiento en la idiosincrasia del individuo seguidor. Obviamente si así fuera, los últimos e impresionantes éxitos de deportistas españoles deberían reflejarse en la vida y la lucidez de todos sus acólitos. No es este el caso en absoluto. Nuestra sociedad hoy en día no sólo no se ha beneficiado de tales hazañas de estas supuestas "grandes personas" si no que presenta un estado desolador en múltiples aspectos: económico, educacional, científico, de relaciones sociales, inteligencia emocional, y un tremebundo y larguísimo etc. Esto es, en parte debido a otorgarle tantísima importancia a asuntos que no la tienen y desprenderse de la tarea de defender valores humanos más básicos y fundamentales. Caso sangrante es el de la educación en España, en mínimos históricos. Nuestra ignorancia para ciertos temas elementales relativos a ciencia y psicología es infinita. No, señores, manejar una pelota, preocuparse en exceso de tu imagen exterior o poner tu coche "a mil por hora" no va a cambiar el mundo para mejor, más bien al contrario. Dicho esto, ¿qué sentido tiene a seguir con el mismo "régimen alimenticio"?

Con 15 años ya deberías tener una idea de lo que propongo. Con 20 años, podrías sentirte más fuerte y poderoso como para abordar grandes retos. Y si no es el caso, entonces es que has fracasado en aplicarte con solvencia el régimen vitamínico que procede de nutrirse de los preparados diarios de esta filosofía. Lo entiendo, vas a sentir una férrea oposición de buena parte de los miembros de la sociedad. Sólo te pido que no te dejes vencer tan fácilmente y que no permitas que te atiborren de comida (ídolos) basura.

Final.


Ya está bien de destrozar talentos y elevar a otros de poca monta al Olimpo de los Dioses Ridículos. Ya está bien de declarar a unos personajes de dudosa reputación como Patrimonio de la Humanidad, reverenciarles con miles de premios, halagos y riquezas, y a otros de una inteligencia y una preparación más estimable enterrarlos en la arena, despojarles de recursos, contemplarles como si fueran "tipos raros" y aniquilar sus esperanzas. Estamos pagando un precio carísimo. CARÍSIMO. Esta infame sociedad es un triste y fiel reflejo de ello. Pero lo peor es que sólo un porcentaje ínfimo de personas es completamente consciente de las consecuencias de tragar con tanto tóxico postulado que circula sin oposición por el orbe.

Puede uno dedicar la mayor parte de su tiempo satisfaciendo día tras día su curiosidad, sus ansias de aprender, congratulándose de construir una vida de aventura... o puede pasarse el tiempo entreteniéndose con tareas light o de exudación de pocas calorías y sin adquirir la clarividencia necesaria para acomodar los detalles de un impresionante futuro. Yo, lo tengo claro, prefiero matar todos los pájaros que pueda de un mismo tiro.

Y un consejo importante te voy a dar, si para desarrollarte como persona has de "pasar por encima" de muchos de los intocables ídolos, que no te duelan prendas. Ídolo que no te ayude a progresar, ídolo que deberías desechar.

No te permitas que te releguen a la condición de individuo sumiso, tú chico o chica con corazón, tengas una inteligencia normal o privilegiada no debes esperar a que los demás se encarguen de la tarea de dirigir tu formación, parte de esa responsabilidad recae en tu persona, deberás empezar hoy mismo a autoeducarte, a potenciar tu individualidad de manera autónoma e independiente, y si para ello es necesario cambiar de referentes, no dudes un instante en hacerlo. Sé que es una difícil misión la que te encomiendo pero espero prestarte toda la ayuda que esté en mi mano para que esta tarea te resulte mucho más fácil y llevadera.

Vivirás en una dimensión desconocida para la mayoría, donde palabras como felicidad, madurez, relaciones, libertad, éxito o autoestima tomarán un nuevo cariz completamente distinto. Te habrás creado un universo a tu antojo (gracias a la cultura del enfrentamiento y a tu valor de desafiar a todo regla y dogma), donde el amor, el entendimiento y tus relaciones serán de otro orden. Así como tus pensamientos. Para ese instante ya sólo te quedará contemplar el infinito y sentir ese "don de eternidad". Un don del cual muy pocos seres humanos tiene el privilegio de gozar: sentir lo más hondo que la vida simboliza una experiencia irrepetible y maravillosa.

Y en cuanto a los autógrafos...

Al final, quizás deberían ser ellos los que deberían pedírtelos a ti. Y tú deberías rechazar dárselos.

Porque nadie es perfecto, y ni tú ni yo ni nadie merece ser idolatrado.


Notas:

(4) Y, oigan, me siento más ligero y liviano, creo firmemente que podría ejecutar alguna figura de ballet clásico, de esas que te suspendes un "rato" por el aire.



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