Los jóvenes se han convertido en una amenaza

Creado: 18/10/2012 | Modificado: 30/1/2013 1335 visitas | Ver todas Añadir comentario



Los jóvenes se han convertido en una amenaza.
 
Texto: http://reducreart.blogspot.com.es/2009/11/como-despertar-la-creatividad-del-nino.html

INTRODUCCIÓN:

Hace unos meses leí en el diario “El país” que el 72% de los profesores de enseñanza media de la comunidad de Madrid corre riesgo de caer en una depresión debido al miedo o la ansiedad que les producen sus alumnos. Esta situación es más o menos extensible al resto de España y a gran parte del mundo. Que los jóvenes se hayan convertido en una amenaza
significa que algo falla en la sociedad que los ha educado como niños y que después les forma como jóvenes.

Entre las causas que provocan esta situación tan problemática hay que mencionar a los padres que suelen maleducar a sus hijos, a los profesores a quienes en muchos casos les falta carácter y autoridad, a la cultura actual decadente que fomenta valores equivocados y a los propios adolescentes con su comodidad y falta de responsabilidad.

Muchos padres educan mal a sus hijos. Algunos dejan que los niños se conviertan en el centro de sus vidas desplazando cosas esenciales, fundamentalmente la pareja. Así fomentan una dependencia insana de los niños, mientras ellos mismos se cargan innecesariamente. Los niños necesitan “descansar” con frecuencia de los padres y vivir en su mundo. Otros padres, a causa del trabajo, abandonan a sus hijos en manos de personas sin preparación que les consienten y les transmiten valores dudosos.
 


Luego tratan de compensar su ausencia con regalos o actividades que nunca colman necesidades básicas del niño, por ejemplo, la necesidad de afecto o de ser tenido en cuenta por los padres. En cualquiera de los casos, esta educación defectuosa provoca desorientación en los niños y no les enseña a valorar bien las cosas.

El paso a la adolescencia también suele ser malentendido por muchos padres. Siguen tratando a los jóvenes como si fueran niños y no entienden el cambio que se está produciendo en ellos con la pubertad. Los jóvenes anhelan libertad, pero necesitan límites claros para aprender a usarla con sentido de la responsabilidad. Es un error tratar a un joven a partir de los doce años aproximadamente como si siguiera siendo un niño. Los jóvenes ya no necesitan un “papá” o una “mamá” que satisfagan sus necesidades, sino adultos responsables que ejerzan la paternidad y la maternidad con ellos y les inicien en la vida adulta. Hace falta una preparación ante la maternidad y la paternidad, hacen falta “escuelas de padres” que preparen a los que van a tener hijos y orienten a los que ya los tienen para la exigente tarea que tienen ante sí. La salud de la sociedad del mañana depende en gran medida de lo que se haga hoy. Francisco Llorente 2 Los jóvenes se han convertido en una amenaza

La falta de carácter y entusiasmo del profesorado ante su tarea formativa es otro factor. Muchos buscan en la enseñanza simplemente una salida laboral. No sopesan las consecuencias ni la exigencia personal que requiere la enseñanza. Sólo unos pocos forman por vocación y saben transmitir los conocimientos que han aprendido con su experiencia.

Formar a jóvenes es una tarea exigente que requiere un nivel de desarrollo personal como ser humano y grandes dotes de fantasía. Muchos profesores carecen de la autoridad necesaria para enseñar a los jóvenes y prepararles para el futuro. Autoridad significa ser capaz de realizar algo de manera excelente. Los jóvenes respetan la autoridad, la que procede de la verdadera capacidad y no el autoritarismo que impone opiniones y principios con un único argumento: “¡Por que lo mando yo!”, y que sólo se hace respetar en función del miedo. Los jóvenes necesitan esa autoridad como modelo en la vida. Hacen falta profesores capaces y entusiastas ante su trabajo.
 


Personas con autoridad natural conscientes de la trascendencia de su tarea y de los valores que transmiten a los jóvenes. Los padres y educadores deben cooperar en un objetivo común: la educación de los hombres y mujeres del futuro. La cultura actual decadente que vivimos hoy día afecta en gran medida a los jóvenes. Los programas de estudios están sobrecargados, llenos de materiales inútiles y sin mucho interés práctico.

La formación teórica se sobrevalora en los institutos e universidades. Además es difícil compatibilizarla con aprendizajes que doten al joven de una profesión, que le acerque a la realidad laboral y le ayuden a ir siendo independiente. Un joven anhela esa independencia en su fuero interno, aunque le cueste decidirse por ella y requiera estímulos que le muevan.

El joven, a su vez, necesita crearse ideales a la altura de sus potenciales y no conformarse con menos. Los ideales han de guiar a un ser humano a lo largo de toda su vida. Por eso es tan importante forjarse unos ideales sólidos en la adolescencia. La sociedad transmite modelos equivocados a los jóvenes en forma de ídolos. Los ídolos son los ideales falsos. Los ídolos representan un modo de vida y unos valores que están muy alejados de la verdadera naturaleza del ser humano. Hoy día, por ejemplo, se exalta la riqueza material, el éxito a cualquier precio y ser famoso sin importar mucho en qué. Hace falta una nueva cultura que esté de acuerdo con la verdadera esencia y naturaleza del ser humano. Se necesitan alternativas válidas en la educación de los niños y en la formación de los jóvenes. Una educación integral que tenga en cuenta los potenciales individuales y una formación realista que ayude a los jóvenes a asumir sus responsabilidades en la vida y en la sociedad.

Los propios jóvenes son responsables en último término de haberse convertido en una amenaza para la sociedad. La libertad que necesita el joven debe ir unida a la responsabilidad. La comodidad y la falta de responsabilidad ante uno mismo son factores comunes en la juventud actual. Aunque el mayor peligro sea el borreguismo que se advierte en la mayoría de ellos. Veo a jóvenes ejercitar su heroísmo en simulaciones y juegos de ordenador, viviendo la sexualidad cada vez más precozmente sin ninguna preparación, sometiéndose sin rechistar a una sociedad consumista y materialista que los utiliza para exprimir aun más los bolsillos de los padres. ¿Cómo no van a ser los jóvenes una amenaza con estas condiciones? Hacen falta jóvenes libres de espíritu, respetuosos con su esencia humana y con la Naturaleza. Héroes
valientes que no eludan las dificultades y forjen un futuro para ellos mismos y para la sociedad, que se atrevan a convertir en realidad los más bellos ideales en realidad.

Las claves para formar esta sociedad del mañana en la que padres, educadores y jóvenes estén preparados para ejercer sus respectivas funciones, pueden encontrarse en la Academia de cultura Walter Odermatt. La Academia de cultura Walter Odermatt ofrece cursos de preparación ante la paternidad y la maternidad, cursos prácticos sobre educación y trato con adolescentes y cursos de iniciación a la vida adulta para jóvenes. Es tiempo de que nos abramos a un cambio radical en nuestra manera de pensar. Si somos valientes y cooperamos en ese cambio, los jóvenes dejarán de ser una amenaza y se convertirán en una esperanza para la humanidad.

Francisco Llorente
Presidente de la asociación Academia de cultura Walter Odermatt



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